26 de septiembre de 2018

Trabajamos normas y límites.


La función de poner límites significa contener, cuidar y proteger. Nunca es tarde para poner límites y es importante para el desarrollo emocional del niño. Un niño que no acepta los límites nos está hablando y está queriendo decir algo.



Poner límites no significa gritar, amenazar o hacer reproches. Cuando se pone un límite y, como consecuencia, el niño tiene una rabieta, es importante mantener la calma y no asustarse.



Cuando los adultos ponemos límites, puede producir rabia y enojo en el niño. Es normal. Con el tiempo los límites calman y dan tranquilidad.

No lo olvides...
  • Es importante que el niño pueda expresar sus sentimientos.
  • Los castigos deben ser reparadores y para poder aprender, los castigos no son condenas.
  • Hay que dar las órdenes con claridad, con firmeza y amabilidad y luego agradecer siempre lo hecho.
  • Es importante poner normas y límites por amor y convencimiento, nunca por miedo o por coacción.
  • Es fundamental reforzar las conductas positivas.


Ser cariñosos


 Recoger nuestras cosas.


 Ayudarnos


Compartir